
Las cubiertas vegetales son plantas sembradas o espontáneas que crecen entre los olivos y que cumplen múltiples funciones beneficiosas para el ecosistema del olivar. Su uso es una estrategia clave en la agricultura sostenible, ya que mejora la estructura del suelo, potencia la biodiversidad y contribuye a un ecosistema más saludable.
Entre sus principales beneficios destacan:
- Protección del suelo: reducen la erosión y la compactación, evitando la pérdida de nutrientes esenciales.
- Aporte de materia orgánica: al descomponerse, enriquecen el suelo y favorecen su fertilidad.
- Regulación hídrica: ayudan a retener la humedad, reduciendo la evaporación y favoreciendo el crecimiento del olivo.
- Control de malas hierbas: limitan la proliferación de especies invasoras, reduciendo la necesidad de intervenciones manuales o mecánicas.
- Fomento de la biodiversidad: proporcionan refugio y alimento a insectos beneficiosos y microorganismos esenciales para el equilibrio del ecosistema.
En un olivar ecológico, donde se prioriza un sistema de producción respetuoso con el medioambiente, el uso de cubiertas vegetales se convierte en una herramienta fundamental.
El papel de las leguminosas en la fertilidad del suelo

Las leguminosas, como la zulla (Hedysarum coronarium), el trébol (Trifolium spp.) o la veza (Vicia sativa), destacan dentro de las cubiertas vegetales por su capacidad de fijar nitrógeno atmosférico en el suelo.
Gracias a su simbiosis con bacterias del género Rhizobium, las raíces de estas plantas capturan el nitrógeno del aire y lo convierten en un nutriente disponible para los olivos. Este proceso natural reduce la necesidad de fertilizantes sintéticos y contribuye a un suelo más fértil y equilibrado.
En olivos jóvenes, como los de MARE OLEUM, este aporte de nitrógeno y materia orgánica es clave para el desarrollo de los árboles y su resistencia a condiciones climáticas adversas.
Cubiertas vegetales: ¿espontáneas o sembradas?
Existen dos formas de establecer cubiertas vegetales en un olivar ecológico:
- Cubiertas vegetales espontáneas: crecen de forma natural sin necesidad de siembra. Suelen estar compuestas por una mezcla de especies silvestres adaptadas al entorno. Su principal ventaja es que requieren menos intervención, aunque pueden incluir plantas menos beneficiosas o con tendencia a competir con los olivos.
- Cubiertas vegetales sembradas: se eligen especies concretas, como leguminosas o gramíneas, para optimizar los beneficios. Este tipo de cubierta permite un control más preciso sobre el impacto en el suelo y en la producción del olivar.
En MARE OLEUM, apostamos por cubiertas vegetales que favorezcan la biodiversidad y contribuyan al equilibrio del ecosistema del olivar.
La sostenibilidad como eje del olivar ecológico

El uso de cubiertas vegetales no solo beneficia a los olivos, sino que también es una estrategia clave para reducir la huella ecológica de la agricultura:
- Evitan la erosión y la desertificación, un problema especialmente grave en suelos frágiles.
- Reducen la dependencia de fertilizantes químicos, minimizando el impacto ambiental.
- Contribuyen al secuestro de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático.
Además, cuando terminan las lluvias y el agua escasea, la cubierta vegetal se siega y se deja sobre el suelo como acolchado natural. Esto evita que compita con los olivos por la poca humedad disponible y, al mismo tiempo, aporta materia orgánica al suelo, mejorando su fertilidad y ayudando a conservar la humedad.
En MARE OLEUM, cada decisión en el cuidado de nuestro olivar responde a un compromiso con la sostenibilidad y la calidad del AOVE.
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